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‘Song to Song’: La felicidad, música, plenitud y crueldad en el amor

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‘Song to Song’: La felicidad, música, plenitud y crueldad en el amor

Texto por Julio Vázquez — 04.Jul.2017

El director, productor y guionista, Terrence Malick, después de la gran The Thin Red Line, se convirtió en uno de los mejores directores contemporáneos, para desaparecer… regresando con The New World en 2005, retomando de manera más regular la cinematografía en 2011 con The Tree of Life. Y desde 2015 ha estado presente cada año, empezando con Knight of CupsVoyage of Time: Life’s Journey en 2016, Radegund en post-producción pero con fecha de salida para este 2017, y la ya estrenada, Song to Song.

La premisa era simple: una producción de cinco años, Rooney Mara, Ryan GoslingMichael Fassbender y Natalie Portman, cameos de Patti SmithLykke Li Iggy Pop, contando una historia de amor ambientada en la escena musical de Austin, Texas.

Estrenada en SXSW, las primeras críticas se originaron en lados opuestos, algunas apuntaban a un rechazo total, entre las más sonadas estuvo lo dicho por Peter Debruge de Variety, “It pains me to say it, but Malick might want to consider another lengthy hiatus.” Otras enaltecían la parte visual y las actuaciones, destacando la realizada por Portman, y frases como “A masterpiece, life-changing and other superlatives I stand by” de Christopher Hooton de Independent.

Cuando compartí en Twitter que la estaba procesando, me preguntaron si estaba buena, lo único que pude responder fue “es complicada y hermosa”. Porque sí, es una cinta que requiere de un proceso de entendimiento y asentamiento posterior a verla. Es una película que nos presenta el amor en su forma más convencional y natural en cuanto a temática, de hecho, en una descripción muy simple, es básicamente la misma historia que a muchos enamoró en La La Land de Damien Chazelle; los artistas soñadores que se enamoran en el camino rumbo a lograr sus metas, aunque en Song to Song, por momentos mucho más cursi, pero también más cruda, bajada del mundo semi-fantasioso-musical, a la felicidad y agonía que la música y el amor nos dan.

Tenemos a Faye (Rooney Mara), la músico que intenta encontrar su camino, su momento para brillar; Cook (Michael Fassbender, con un personaje muy similar al que hizo en Shame), productor exitoso de música y amante de Faye en algún lapso de la historia; BV (Ryan Gosling), un músico que empieza a despegar, y novio de Faye; y finalmente, Rhonda (Natalie Portman), una camarera que termina por caer en las redes de un sentimiento tóxico.

El amor, tema recurrente para Malick, se plasma en un oleaje emocional, en el arribo de ese estado de plenitud, de ingenuidad, de felicidad honesta a través de momentos inocentes… “We thought we could just roll and tumble, live from song to song, kiss to kiss.” Pero también nos presenta la contraparte; la incomprensible habilidad de ser absolutamente mierda con y para las personas que amamos, del egoísmo, de la incomprensión, y de la utilización de alguien solamente para calmar nuestra soledad… “Help me, I have a condition. I can’t be left alone.” Le da voz a los pensamientos internos, tanto para bien, como para mal, trascendiendo el mundo interior de los personajes ante el espectador, reflejando la conciencia humana tal y como ocurre: así tenemos a los enamorados que se disfrutan juntos en los momentos más simples y tontos, el amor que perdona, las falsas promesas dadas por la seducción, las tentaciones que culminan en sufrimiento y errores, el abuso emocional por medio de lo sexual, y el cautiverio sentimental que culmina en sufrimiento, lágrimas y decisiones fatales.

Filmada en Austin y Yucatán, con escenas dentro del Austin City Limits y el Fun Fun Fun Fest. Cuenta con participaciones y apariciones de Patti Smith (sus momentos son de los más memorables), Iggy PopTegan and SaraThe Black Lips, Florence Welch, los Red Hot Chili Peppers, y Big Freedia, haciendo de éste, un proyecto sumamente ambicioso.

Técnicamente, rompe las reglas tradicionales del cine, llevándola por una experimentación y naturalidad que por momentos cae en la monotonía. Malick es experto en la fragmentación y elipsis narrativas, siguiendo una atemporalidad dividida en sutiles actos, ritmos y arcos que nos permiten intuir cuando se viene un suceso importante. En este caso, la historia pareciera ir siempre hacia adelante, hay que poner mucha atención para poderla entender, tomando la fluidez como un pilar visual, regalándonos momentos de pájaros volando, árboles que se mueven con el aire, agua ondulando, el silencio, la imagen de la luz del sol sobre el rostro de alguna mujer… para de pronto insertar el pasado con fragmentos de memorias que parecieran romper con el ritmo, algunas incluso son sólo segundos, siendo los flashazos que todos tenemos en nuestro día a día. A ello le da fuerza la cinematografía de Emmanuel Lubezki, el Chivo logra darle belleza extraordinaria a lo más común y normal a través de la cámara en mano, dándole realismo y espontaneidad a la producción, imágenes que empatan perfecto con otro lado fuerte; su soundtrack, gracias a canciones de Die Antwoord, Black Lips, Bob Dylan, Sharon Van EttenOtis Redding, The Stooges, obviamente Lykke Li y Patti Smith, y piezas en sinfónica como la “Sinfonía No. 3 en C Menor, Op. 78.”

En el aspecto actoral, Terrence les da una carga pesada a sus participantes, construyendo sus personajes a través de lo individual, del silencio, de los gestos y movimientos, y aquí se presenta una falla grande, ya que no todos lo logran, Fassbender y Portman lo demuestran con maestría, pero Mara y Gosling por momentos se notan totalmente desentonados.

Como dato extra, se filmaron más de ocho horas de material, lo que de hecho llevó a la idea de hacerla serie. Mucho trabajo para los editores.

Finalmente, no es una cinta que recomendaría a todos, es hermosa en cuanto a lo estético, y que muta en base a quien la observa, en la parte temática. No es una película fácil, y hará que por momentos te cuestiones si realmente la estás entiendo, llegará esa sensación de que estás viendo algo aburrido, y hasta desesperante o tedioso, pero todo recae en dejarse sentir, tan parecido al amor en el mundo real, lleno de trabas previas.

Si logras superar lo anterior, y comienzas a disfrutar de la parte visual, de escuchar, no sólo oír los diálogos, entonces esas preguntas se giraran en torno tuyo al avanzar la historia, ya que es de esos filmes que trascienden o no en base a la propia experiencia y lo que se encuentra reflejado en la pantalla, y definitivamente ésta tiene aspectos trascendentalmente reconocibles para todos, y puede que termines perdonando a alguien, dándote cuenta de un problema emocional, o disfrutando más de la plenitud del amor.

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