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Rumbo al Bud Light Hellow Festival: Mi historia con LCD Soundsystem

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Rumbo al Bud Light Hellow Festival: Mi historia con LCD Soundsystem

Texto por Jose M. Moreno Rahn — 11.Jul.2017

Cuando estaba en el colegio mis compañeros solían irse a jugar fútbol y yo jugaba por veces, otras veces nomas miraba y de vez en cuando me quedaba con el Mr. Sans, mi profesor de literatura, discutiendo algo que había leído. Él y su esposa solían darme libros, los cuales me forjaron a ser quien soy. Me hablaban de Kurt Vonnegut e historias de amor, Ben Lee y Arcade Fire. Casi todos los días que tenía clase con cualquiera de ellos me iba a la casa con algún artista nuevo. Todavía recuerdo el día que llegue a la casa y abrí la mochila en busca de un papelito donde había escrito el artista que me habían dicho. Me senté en la computadora afuera del cuarto mientras mi madre regaba las plantas de la entrada y mi hermana hacia tarea en el patio. Me encontré sonriéndole al monitor mientras la canción “Tribulations” comenzaba. Ese sonido que no me recordaba a nada era como si me encontrase aquel oro que nadie mas había encontrado en el fondo del mar. ¿Qué era ese sonido? ¿Por qué no podía dejar de escuchar esa canción? Ese fue el primer momento en donde recuerdo haber amado más a la música que a la vida misma. Era un hipnótico sonido que no dejaba de desenvolverse. El bajo, los sintetizadores, esa voz que no tenia miedo de gritar. Inmediatamente me vi en la tarea de averiguar en que disco estaba esa canción, ¿Sonarían así las otras canciones? ¿Será que se pondría mejor?

 

 

Crecí en La Libertad, El Salvador, tierra de la poesía errante, del café y cielos majestuosos. Crecí rodeado de libros y música. Mi padre me enseñaba siempre la música que a él le traía memoria y mi madre la que le hacia recordar su vida en su totalidad. Acá, lo que en otros lugares era algo reconocidísimo, es vagamente conocido. Para mí, en ese instante, eramos mis profesores y yo los que sabíamos quién era James MurphyLCD Soundsystem y esa voz perfectamente capaz de aventurarse sobre capas incontrolables de música. Su primer disco comienza con lo que considero la esencia de esta banda: un grito y un bajo que no perdona ninguna instancia; un beat de batería y aplausos que son imposibles de negarles un lugar en lo alto. “Daft Punk is Playing at My House” es una de las mejores canciones para abrir un disco. Tiene una energía inigualable.  El año que la mayoría de mis amigos se graduaron yo me compré una tornamesa, y uno de los primeros discos que me compre fue Sound of Silver”. La “magia” de la música, esa inevitable sensación que uno escucha algo en el momento correcto por veces es una experiencia demasiada perfecta.

Aun estaba en el colegio el año que salió This is Happening. Intenté no oír nada hasta que pudiera escuchar todo el disco por completo. Un disco intenso y lleno de momentos brillantes. Algo que amaba era ver cuanto iba a durar cierta canción y con LCD Sounsystem la mayoría de las veces, si dura más de 5 minutos, va a ser una hermosa canción. Qué mas se puede pedir de un disco que lo tiene todo. “Dance Yrself Clean”, aquella canción con un alma viva. Comienza el disco de tal manera que los que no esperaban que pasara nada, les llega después de unos minutos una explosión de sonidos y energía, la combinación perfecta para una canción perfecta. Un nuevo disco de LCD Soundsystem era una emoción enorme, más con canciones como “Home”, “I Can Change”, “Pow Pow”, “Drunk Girls”, “You Wanted a Hit”.  Algo que amo de LCD Soundsystem es que cualquiera de sus discos es un buen disco para empezar, pero tal vez este sea el mejor. Creo que de todas las canciones, la que más tuvo algo en mi vida es I Can Change”, otra canción que iba a empezar a obsesionarme. Mi mejor amigo Marc siempre gozaba como no paraba de hablar de cómo una canción tan divertida y llena de vida estuviera hablando de esto que pareciera ser digno de una canción lenta o una balada. Creo que la mayor parte de esa etapa de mi vida me la pasaba con el en su camioneta vieja. Yo, como copiloto tenía que asegurar que siempre hubiera buena música. Como su carro sólo tenía lector para CD’s, era impresionante la cantidad de estos que habían por todo el carro.

 

 

El 2 de abril del 2011, LCD Soudsystem se separó. Después de haber anunciado un año antes que This is Happening iba a ser su último disco, detallaron que su ultimo concierto sería meses después que salieran dicho disco. Yo estaba sentado en mi cuarto cuando vi la noticia. Sabía que aunque usara todo mi dinero que tenía ahorrado no me alcanzaba para ir al show en el Madison Square Garden. Así que ese mismo 2 de abril fui donde mi mejor amigo, escuchamos a Murphy y compañía y nos pusimos a hablar, ver películas y salimos a tomar a un horrible mar que ya no existe. Ese fue el día que me contó que se iba a ir a Canadá cuando se graduara pero que aún no sabía más sobre eso. “Ya todos se andaban marchando”, pensé en ese momento. Al día siguiente el internet estaba lleno de fotos del concierto, de James Murphy, Nancy Whang y Tyler Pope salían da dar el concierto de sus vidas. Se sentía curioso que una banda supiera que se iban a separar y que lo hicieran con tanto tranquilidad. Como cuando The Band se separó, un entendimiento que las cosas estaban por cambiar. Me sentí muy raro; casi todas la bandas que me gustaban mucho se habían separado o no habían sacado nada en mucho tiempo. Fue un día largo y lluvioso en El Salvador. Perfecto para la música y la lectura.

Mis padres estaban en una boda y yo estaba en la sala, adentrándome a lo que hasta el día de hoy es mi canción favorita. Estaba sentado escuchando Sound of Silver cuando llegue al lado C del disco y empezó ese piano degollador. Hipnotizado regrese la aguja al principio y le subí al estero a todo lo que daba. Un piano que lucha contra la marea de una batería mientras una voz que recuerda su pasado pasa por encima. “All My Friends” es la canción que me hizo enamorarme de esta banda. ¿Dónde estaban realmente mis amigos? Todos en algún otro lado del mundo, como tiende a ser la cosa en mi país. Se gradúan, se van a otro lado a vivir o estudiar; tal como eventualmente lo haría yo. Sentía que la letra de la canción era el perfecto sentimiento que necesitaba en mi vida, algo que se repetía y no dejaba de ser lo que era: un perfecto y eterno momento del recuerdo, cuestionar todo y un amor que desea mucho más de lo que fue. Sentía que todo tenía sentido por un segundo, nunca me había hecho sentir eso una canción. Un sentido de pertenencia y seguridad que aunque no sabía a dónde iba a parar después de graduarme, todo iba a estar bien; que en ese momento tenía el poder de decidir que pasaba. Creo que pasé toda la noche aprendiéndome la letra, escuchando la canción, intentando tocarla en la guitarra, en el piano. Vivir una experiencia musical de joven te cambia para siempre. “And to tell the truth Oh, this could be the last time So here we go Like a sales force into the night.”

Un año después, la mayoría de mis amigos se había ido y quedábamos pocos. Fueron tiempos maravillosos donde Talking Heads, Modest Mouse, Mark Kozelek y LCD Soundsystem reinaban los días. La ida al mar a través de las montañas, la lucha del sol y las nubes, la sal flotando en el aire, la cerveza tibia y “US v Them” a todo lo que daba en el carro.  Todo Sound of Silver tiene una parte enorme en mi corazón, sea para recordar (“All My Friends”), para vivir con mis amigos (“US v Them”), para olvidar el día (“North American Scum”), para manejar de regreso a la casa de una fiesta (“Sound of Silver”), o para ir al colegio (“Watch the Tapes”). Por más que me alejaba ese disco siempre regresaba a mí.

Ese año al graduarme nos fuimos a Nueva York mi familia y yo. Mi padre me había dicho días antes que íbamos a ir a ver a Bob Dylan (el gran ídolo musical en mi vida), My Morning Jacket y Wilco en un festival a unas horas de New York en Bridgeport, Connecticut. Era mi primera vez en Nueva York. Tomando el metro no podía dejar de escuchar a Sonic Youth, Swans, Bob Dylan y LCD Sounsystem, aquello que para mí era y sonaba a Nueva York. Leyendo a Ginsberg y a William S. Burroughs atrapado en la libertad de lo que me rodeaba. En esa época tenia el hábito de escribirle cartas a la chava que me gustaba. Ella estaba en Georgia y serían de las ultimas veces que le iba a escribir. Me senté afuera de la casa de mi tía donde nos quedábamos y escuché “New York I Love You, But You’re Bringing Me Down”. Fue en ese momento que supe que una parte nueva de mi vida comenzaría. Mucha gente ya no iba a ser parte de ella y algunas otras, las que mas importaban, tendrían más importancia y nuevas personas llegarían.

Me fui a Monterrey a estudiar y los recuerdos me los llevé conmigo, rodeé mis paredes con ellos y deje bastante espacio para lo que estaban por venir. La vida siguió y trajo cosas mejores. Mi roomie Sebastián y yo poníamos LCD Soundsystem donde quiera que fuéramos. Veíamos el concierto de ellos en Madison Square Garden incontables veces. Nos juntábamos para verlo en la sala de las residencias donde vivíamos, y luego también cuando nos mudamos con otro amigo más nunca dejo de sonar esta banda en los monitores de la casa. Hasta fuimos a ver a Nancy Whang cuando llego a Monterrey de DJ. Sentíamos que era lo más cerca que íbamos a estar de ver a LCD, pero claro, buenas cosas estaban por venir. Vinieron y se fueron las estaciones, los meses y los días. Mejores cosas vinieron, me volví a enamorar. Mi novia Stephany dice que las cosas buenas siempre vienen rodeadas de buena música, y así lo creo yo. Me regresé a mi tierra a visitar a mis padres y mis hermanas, y justo cuando me andaba arreglando en uno de esos días vi la noticia de una nueva canción de LCD; no podía creérmelo. “Christmas Will Break Your Heart” era la perfecta compañía para “New York I Love You, But You’re Bringing Me Down”. Esa slow song que tanto añoraba volver a escuchar. Pero ni la letra ni nada me trajo tristeza, estaba demasiado feliz de saber que habían sacado una nueva canción que no podía dejar de sonreír. Pronto empezaron a tener fechas en todos los festivales del mundo y surgió la esperanza de un nuevo disco. Después de dos canciones nuevas (“American Dream” y “Call the Police”) LCD Soundsystem vuelve sonando tan maravilloso como siempre.

Ahora, este 26 de agosto podremos todos presenciar a LCD Soundsystem en Monterrey. Estén preparados para bailar, cantar y gritar, por que no hay una sola alma que pueda negarse a lo que va a a esta por pasar en esta edición del Hellow 2017.

 

 

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