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NOCTAMBULISMO SONORO: TR/ST EN MÉXICO

Column Music

NOCTAMBULISMO SONORO: TR/ST EN MÉXICO

Texto por HELLOW — 07.Jul.2015

TRST-Plaza

Salir a caminar por la noche es buscar misterio y fundirte en un abismo de pensamientos,  la libertad que se respira en las calles de madrugada es algo que se ve reflejado en la actividad creativa de muchas de las personas que conozco, los sonidos nocturnos resuenan en nuestros oídos cada vez que vamos a escribir, pintar, filmar o crear…

Hace poco alguien me dijo que era grato sentirse vulnerable ante la magnitud de la noche, no sé… tal vez sea un tanto cierto. Y así en la efímera historia del pasado 27 de junio, la ennegrecida música de TR/ST tomó como casa El Plaza Condesa para presentar su primer live set en nuestro país, que, como todos saben no pudo haber sido más nocturno.

Me temo que esta reseña comienza con una ausencia por culpa del precopeo, en realidad no llegué en un punto de las 21:00 hrs. así que no sufrí el tiempo que los demás asistentes tuvieron que esperar para ver al trío conformado por Robert Alfons, Anne Gauthier (batería) y Esther Munits (sintetizadores). Al entrar al Plaza todo era de un uniforme tono negro (como supuse que sería), todos esperaban la salida de esos beats fríos acompañados de la peculiar voz con doble personalidad de Alfons, combinación que nos traería intensidad y emotividad en dosis calculadas.

La ansiedad de bailar y dejar penetrar la música de TR/ST era totalmente evidente en cada escucha que esperaba impaciente que los canadienses salieran a envolverlo todo con su synthpop noctámbulo… por fin la agrupación apareció para soltar “Shoom” una deliciosa bomba que me erizó la piel, y que detonó la euforia total del público quien hábilmente la dirigió hacia el escenario, logrando el cometido de Robert Alfons y compañía, abrir ese portal de energía tomando este grandioso track como hilo conductor.

(Recuerdo que pensé, qué arrogante y qué seguro está (RA) de que no necesitará ese as bajo la manga para el final… pero el juego ya estaba escrito y el presumible full se veía reflejado en el rostro de cada uno de los espectadores)

Con luces que parecían haber sido extraídas del concepto de la tapa del Joyland, el cantautor vestido con un jumpsuit lucía extremadamente extasiado al ver que su set list resultaba ser un estímulo multiorgásmico con a penas 15 minutos de concierto, en donde nuestros cuerpos eran eficazmente hipnotizados con melodías como “Bulbform” y “Geryon.

En el momento en que arribó “Capitol” todos nos habíamos subido al mismo viaje de movimientos, la cascada de sensaciones caía en seco para dar paso a la íntima dualidad de atmósferas de “Icabod”. Después vendrían ritmos retro-ochenteros con “Dressed for Space” y “Gloryhole” que de igual forma nos hicieron permanecer en un estado de movimiento constante, que –por fortuna- no cesó en ningún momento.

No sé si fue mi imaginación, los drinks o la adrenalina pero de pronto todo se convirtió en una bruma con decenas de rostros que reflejaban toda esa lujuria, hermetismo emocional y profundidad que escapaba de la boca de Alfons…mientras “Sulk” hacía de las suyas con esos beats iniciales que sugieren los latidos de un corazón.

En ese instante, el vocalista se aventuró a robar un poco del feeling del público dejándose llevar por las manos más inmediatas y compartiendo con los fanáticos cercanos al escenario, fue a pocos minutos que ese juego mental-auditivo llegaba a su encore con los agudos de “Joyland” que automáticamente desataron alaridos de emoción, para después cerrar el umbral sonoro con los miles de alfileres electrónicos de “Peer Pressure”.

Podríamos haber vivido en ese túnel sombrío, en ese vaivén de melancolía y etereidad de emociones… pero nos llegó el final marcado por las inquisidoras manecillas de un reloj lejano. Solo nos queda la grata sensación de haber entregado un poco de nuestra existencia a es trance llamado TR/ST.

Foto: Oscar Villanueva.

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