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Meet & Listen: #MillenialProblems a través de la música de Khalid

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Meet & Listen: #MillenialProblems a través de la música de Khalid

Texto por Julio Vázquez — 21.Nov.2017

Luego del excelente remix de Homemade Dynamite, haber comentado en Twitter el acoso sufrido de parte de una de sus fans, y ser artículo principal en GQ, creo que ya es momento, y nos tardamos, de hablar de Khalid, la sorpresiva y agradable voz que apareció a finales del año pasado, pero que este 2017 forma parte de los mejores álbumes del año con American Teen.

A sus 18 años, Khalid Robinson de El Paso, Texas, decidió que la música era lo que quería hacer a tiempo completo, terminó la secundaria y emprendió el complicado camino. Empezó publicando sus piezas en Soundcloud, entre las que se incluye un cover de “Lost” de Frank Ocean, creando fama dentro de su escuela. Uno de los momentos claves fue cuando el chico popular crítico su música a través de Snapchat, lo que provocó que mejorara hasta poderle callar la boca a su compañero.

¿Pero cuál sería la sorpresa?… que meses después Kylie Jenner, pilar importante dentro de la música debido a la influencia que tiene con lo que comparte en sus redes sociales, subiría un video escuchando “Location”, una canción que empezó por el loop de un tono de celular, y que terminó siendo una pieza de R&B con tintes de soul que musicalizan una historia de amor joven, pero de ese amor por el que viajarías por todo el país para llegar a él, la historia de los amantes más genuinos. Posteriormente Zane Lowe haría la recomendación del track en su programa de radio, y a partir de ahí comenzaría el camino que lo colocaría como una de las voces más importantes para los millenials y la generación Z.

Hace tiempo que no se veía despegar con tal velocidad un músico totalmente desconocido, en marzo publicó su álbum debut, y a finales de año, el ahora músico de 19 años, ya es reconocido como uno de los artistas con mayor sensibilidad lírica debido a sus letras, canciones vulnerables, en su mayoría de amor que se entienden y sienten de mejor manera entre los menores de 30 años, con sus debidas excepciones, ya que exponen, como pocas veces, los diversos sentimientos y emociones que las generaciones más jóvenes tenemos, desde la angustia y desamor en la era de la tecnología, hasta la libertad que se contrapone con la ansiedad, la violencia que genera paranoia, y los miedos derivados por los cambios ideológicos; tópicos que si bien siempre han existido, nosotros fuimos los primeros en empezar a hablarlos y debatirlos abiertamente.

Entre sus canciones que más se han destacado, obviamente tenemos “Location”, track con más de 380 millones de reproducciones en Spotify, y cuyo video cuenta con más de 177 millones reproducciones en YouTube, y a la que que Lil Wayne, Kehlani y Little Simz reventarían con sus respectivos remixes; “Young, Dumb & Broke”, un himno para la generación Z que forma parte de los 40 éxitos mundiales de este año, además fue remixeado por Rae Sremmurd y Lil Yatchy; “Saved” y “8TEEN”. Piezas que definitivamente marcan una evolución y crecimiento a comparación de sus primeras canciones, “Liquid Love” de 2008.

Incluso varios grandes de la música lo han alabado como un prodigio del pop debido a esa voz correosa que recuerda a grandes del soul como Marvin Gaye, Sister Sledge o Roy Ayers, y aunque American Teen realza el baile con sintetizadores de los ochenta, y nos da historias que incluyen alcohol y mariguana, su voz transmite esa cierta melancolía que conecta con los clásicos, lo que marca la diferencia con mucho de lo actual.

Su disco ha vendido más de un millón de copias físicas, y single que lanza, single que forma parte del TOP 100 mundial, por lo que las nominaciones a los Grammy son inminentes. Un álbum que podríamos definir como: altibajos románticos, amigos que se divierten, amores que se extrañan, juegos emocionales, inmadurez, redes sociales, celulares, y relaciones pasivo-agresivas, que de alguna forma también expresan un statement sociopolítico, todo en combinación con melodías que toman el R&B para mezclarlo con toques de pop, disco, funk y soul, parecido a lo que hacen The xx, Frank Ocean o Anderson .Paak.

Su música juega con lo comercial pero suena a eso característico de lo “independiente”, y transmite la sensación de que se necesita seguir y seguir escuchando. De hecho, una de las cartas fuertes en la producción es el toque de Syk Sense, productor de cajón de Drake y Bryson Tyller, encargado del sonido de “The Heart Part 4” de Kendrick Lamar, canción donde pocos saben que participa Khalid en las voces de fondo. Se logró la conexión con el productor, luego de que éste lo invitara a trabajar en su estudio en Atlanta, donde crearon muchas de las canciones del álbum, siendo la principal prioridad del texano, publicar algunas en su Soundcloud para poder ponerlas en su baile de graduación.

Y es en esas situaciones donde trasciende la rapidez con la que llegó al éxito, y las consecuencias de su abrupta aparición de la noche a la mañana. Un costo que se ha cobrado a través de su salud mental con ataques de pánico provocados por fans que lo persiguen, o ansiedad generada por malos comentarios; “Eso es una locura para mí, pensar en cuánto tiempo la gente ha estado haciendo arte sobre el dolor, sobre el amor, sobre todas esas cosas sobre las que todavía estamos haciendo arte. He escrito canciones sobre amigos que lidiaron con pensamientos suicidas. Nunca me había sentido así, exactamente, pero me sentí cerca. Como que, he querido desaparecer”, dicho para una entrevista con la Rolling Stone. Estos problemas son los que, hasta cierto punto, permiten la conexión más humana con los escuchas, dejando de lado esta “divinización” que rodea a algunos músicos y que los deshumaniza para colocarlos en un altar alejado de los “simples mortales”.

Amigo íntimo de Lorde, y creador al lado de Empress Of, Logic, Alessia Cara, MarshmelloCalvin Harris, R3hab, Future, e incluso Father John Misty, con quien escribió “Coast v1.”, canción inédita que acorde al artista, transmite en perfección lo que es su música: hermosa, amorosa y triste, letras que dejan en claro que, a pesar del éxito repentino y la felicidad, siempre tendremos algunos demonios con los que lidiar. Al final del día, Khalid es un misfit, un rebelde y raro creador que nos demuestra que cualquiera puede lograr el éxito artístico y material. Alzando la voz para una generación de soñadores que busca inspiración constantemente.

Te recomendamos seguirlo tanto en Twitter como Instagram, y disfrutar del pequeño documental (arriba) dirigido por Justin Escalona, que nos presenta de manera curiosa, la esencia humana del músico.

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