Hellow

Search

+Hellow

Hellow
Me gustan no muchas cosas: Las princesas del pop

Column Music

Me gustan no muchas cosas: Las princesas del pop

Texto por HELLOW — 13.Oct.2015

Twitter: @mentora

princesasdelpop

Antes de que cualquier otra cosa suceda me presento, me llamo Elsa [aunque seguro ya lo leyeron arriba] y desde hace mucho tiempo escribo sobre música por la simple y sencilla razón de que esa es una de las cosas que sí me gusta… ¡y mucho!

Decidí llamar a este espacio Me gustan no muchas cosas porque esa es la realidad. Es fácil y difícil, por ejemplo, comprarme un regalo porque unos creen que me gustan cosas que para nada o viceversa. Soy periodista y he escrito sobre muchas cosas en varias revistas y sitios web. Me publicaron en Warp Magazine durante seis años y actualmente soy colaboradora en Nylon Español y, a partir de este texto, en Hellow.

Cuando Karlos, el editor, me explicó cómo estaba la onda me tardé un poco en pensar en el tema que trataría en mi primera entrega y de pronto me enteré de que Madonna regresa a México en un momento bastante decadente, pensé en lo retadora que le parecía al público en la década de 1980 y ni hablar de la que siguió.

Madonna es considerada la reina del pop hasta la fecha pero ¿quién lo fue antes? ¿acaso no hay el talento suficiente como para que ya sea la abuelita del pop? Algo así como cuando la Reina Madre decidió “ser de chocolate” para aventarle el paquete a su hija.

Me gusta este tipo de referencias culturales [pop] y es por ello que pienso que independientemente de lo buena o mala que sea la música de este tipo de cantantes, es importante hablar de cómo es que los medios y los mismos fans llevan a la decadencia a personajes como Britney Spears, que bien pintaba para convertirse en la sucesora de Madonna.

Britney debutó en 1999 con ‘Baby One More Time’, pero en realidad se convirtió en blanco de los medios con ‘Oops… I Did It Again’, cuando pasó de ser una chica tierna a prácticamente volverse loca. Dejó de ser una cantante para transformarse en blanco de burlas y chismes, cualquier cosa [mala] que hiciera se difundió sin control. Una forma más simple: dejo de tener privacidad.

Se casó en Las Vegas, se divorció al poco tiempo y después creyó encontrar el amor en uno de sus bailarines con quien perdió el control no sólo de su carrera sino de su vida. ¿Acaso disfrutábamos más verla en la más profunda decadencia que cantando tonterías? Había tenido dos hijos antes de los 25, estaba deprimida y, evidentemente, en alguna(s) droga(s).

La industria que le dio el título de “princesa” fue la misma que se burló de ella cuando apareció gorda, fuera de si y casi sin poder mantenerse en pie en los MTV VMA de 2007.

La misma que aplaudió la presentación de 2001 que pasó a la historia como uno de los momentos más impactantes de dicha entrega de premios.

Y la misma que las hizo besarse en 2013.

Su ciclo terminó en que dejó lo que sea que se estaba metiendo, tomó las riendas de su vida y ahora tiene un show en Las Vegas que agota boletajes gracias a la nostalgia de gente como yo.

Britney tal vez no llegó a los niveles de Miley Cyrus que prácticamente anda por la vida topless. A 16 años de distancia tenemos a otra niña Disney que de pronto decidió liberarse de ese halo de pureza que le dio su papel de Hannah Montana, a diferencia de que ella nació en el medio artístico [su papá, Billy Ray Cyrus, es el creador de Achy Breaky Heart… en México conocida como ‘No Rompas Más’, la canción de Caballo Dorado que todos bailan en las bodas].

Tal vez Miley esté mucho más cerca de realmente conquistar la posición de reina del pop por la simple y sencilla razón de que [aunque muchas veces raya en la vulgaridad] sí parece hacer lo que se le da la gana. No tiene tanto que perder y vaya que ha ganado mucho.

Que salga con los pechos al aire y se bese con modelos bien podría ser la escuela de Madonna cuando tenía su edad, ¿qué tan válido o merecido tendría el trono por el que muchas lucharon y no consiguieron?

Más Hellow

Historias Relacionadas